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viernes, 22 de junio de 2012

LA BIOGRAFÍA DE LA SEMANA

Con esta entrevista realizada en la ciudad de Nueva York el 6 de enero de 2004 por el barranquillero Israel Sánchez, BARRANQUILLA ES SALSA desea brindarle un merecido homenaje al músico cubano Lou Pérez, quien desarrolló una apreciable carrera musical en "La Gran Manzana". 

En el momento de la edición de la biografía de esta semana, se están cumpliendo 84 años del nacimiento del artífice de éxitos como: "Bombón de Chocolate", "Descarga Oriental", "Descarga Potpurrí 1", "Descarga Potpurrí 2", "Pa' Fricasé los Pollos", "Barrio" y "Para la Fiesta Voy".


LOU PÉREZ
Una de sus últimas entrevistas

Cortesía de Herencia Latina.com
Titulación y Edición de BARRANQUILLA ES SALSA


Israel Sánchez - Coll: Lou, coméntenos acerca de su vida.

Lou Pérez: Yo nací en la ciudad de Nueva York, pero a la edad de cuatro años nos trasladamos a la ciudad de La Habana, Cuba, fue allí donde me interese realmente por la música, escuche y absorbí los sonidos más hermosos de la música cubana. Con mi padre viajamos a la provincia oriental de Manzanillo, lugar donde él había nacido. Fuimos a conocer a mi querida abuela, de quien me habían hablando desde que tuve conciencia y fue la parte más memorable de mi viaje. En Manzanillo frecuentaba a los músicos guajiros, ellos tocaban punto guajiro, oía mucho son, tu sabes manzanillo es la cuna del son, se oían a los muchachos en la calle y la radio, me influyeron mucho y todo esa maravillosa etapa me atrapó y quedó dentro de mí. Después viajamos por toda la geografía cubana, en medio de los viaje escuche diferentes grupos, tales como “tríos”, “cuartetos” y “conjuntos”. Luego regresamos a La Habana vía Santa Clara. Como puedes observar desde niño fui saturado con todo lo mejor de la música cubana . . . música que me acompaña por el resto de mi vida. Cuando cumplí los nueve años regresamos a Nueva York, me tocó volver aprender Ingles, ya que no sabía ni “una papa de Ingles”, era como llegar de un país extranjero. Me crié aquí y el resto es historia.


Israel: Luego que regresas a Nueva York, ¿qué instrumento usted decide estudiar?

Lou: Desde niño tocaba mi guitarra, la misma que me regaló mi padre, luego me decidí por el bajo por influencia de mi padre quien deseó que estudiara ese instrumento, emplee dos años para dominarlo, después a la edad de los dieciséis años estudié el saxofón, me trasladaba cada semana a la 125 street y la Lenox avenue, las lecciones mi papá las pagaba a 35 centavos por hora. A los veinte años me fui de voluntario para las fuerzas armadas y mi madre naturalmente se puso furiosa, estuve tres años y medio en el instinto “Army Air Corps” ahora conocida como las Fuerzas Aéreas. Una vez termine mí servicio militar estudié percusión con Ted Reed, quien era un baterista fabuloso y un excelente profesor. Posteriormente estudie con el señor John Schaefer Smith su controversial Schillinger System of Musical Composition, un sistema complicado, lo criticaban porque era muy matemático, sin embargo ahora se usa mucho, casi todas las películas que se producen en Hollywood la música esta basado en el sistema de Schiller. Para que tú veas lo que es la vida. La gente decía: “es un sistema muy complicado porque es matemático” y yo les respondía: “si la vida completa es matemática, todo lo que tú haces está medido, la música está medida, el (el método) lo que te da son las herramientas básicas para tú crear, ¿ahora si tu no creas es otra cosa?, pero te da diferentes modos para crear música”. Continué estudiando piano con el maestro Marc Fredricks, y la flauta de llaves con el maestro Harold Bennet y después con Harold Zlotnik, dos de los más respetado profesores.

Israel: Estando en Cuba, ¿qué música le atrajo y que orquestas le interesaron?

Lou: A mi me gustaba el Conjunto Casino, la Orquesta de Enrique Jorrín y Arcaño y sus Maravillas, toda esa música siempre se le queda a uno.

Israel: ¿Cuándo usted se inicia como músico, con quién hace contacto?

Lou: Toque en Nueva York y parece increíble, con la Orquesta del maestro Noro Morales, fui su baterista, después me reclutó Mercer Ellington, el hijo de Duke Ellington. Luego continué tocando con cualquier grupo que me llamara y tuviera trabajo. Por fin formé mi propio grupo. Ese primer grupo yo le llamé “Los Maboleros” y Pacheco estaba tocando con nosotros para ese momento. La gente en Nueva York, no estaba preparada para aceptar el sonido de la flauta, era un problema; a el público el sonido de la flauta le resultaba muy agudo. No estaban acostumbrados a la combinación de violines y flauta, pero con el tiempo se fueron acostumbrando hasta que llegó la moda de las charangas u orquestas típicas.

Israel: ¿Qué nombre le colocó a su Orquesta Típica?



Lou: Mi primera orquesta le llamé Lou Pérez y su Orquesta y arrancamos con un primer LP llamado “Para la fiesta voy”, y el segundo fue “Bombón de Chocolate”, que fue, vaya un fenómeno.

Israel: ¿Cuáles eran sus integrantes?

Lou: Bueno figúrate, aquí en Nueva York para aquel momento cuando te contrataban te pedían el tipo de orquesta que necesitaban, podían ser de cinco o cuatro músicos y tú tenías que saber escoger. Yo escogía los instrumentos que llaman llaves, que son bajo, piano, ritmo, la flauta y una tumbadora ahí tienes la esencia del grupo. Pero cuando te pidían la orquesta completa, entonces yo recurría a tres violines, dos cantantes, güiro. Para bailes me gustaba llevar ocho músicos, ellos eran Rafi Carrillo un genio en la batería ―de madre puertorriqueña y padre Italiano—, tenía un sentido del ritmo que era increíble, conocía mi libro completo. Yo nunca tuve problema con él, desgraciadamente conoció el vicio y se enredo en el. Lo tuve que dejar ir porque se convirtió en algo imposible, pobrecito ya murió, pero para mí fue el mejor baterista que tuve. Tenía a Ray Mantilla, a Chonguito ― tocó conmigo como tres veces en el Palladium ―, y el indispensable, Chico Alonzo que fue mi cantante, un sonero cubano, su nombre era Jorge Alonzo, él llevó a la fama el tema “Guantalamera”. Para las grabaciones use a Chocolate Armenteros, cuando grabé con la orquesta típicause a Israel Cachao López, , también use a “Candido” Camero, el tumbador ―uno de los gigantes de la música cubana. Así en este momento no recuerdo, ah. .. Eddie Zervigón tocó conmigo cuando él llegó de Cuba, estuvo en el LP “Para Fricase los Pollos”, también estuvo Ray Barretto. Saqué un numero “Isla de Fuego”, utilice a Ray Barretto y a Many Oquendo, figúrate yo estaba en aquel tiempo tocando los timbales, Bay Barretto en la conga, Many Oquendo en las bongoes, Nicolas Conte tocando piano, y un bajista que no recuerdo su nombre, ya que al poco tiempo se fue para California y no lo he vuelto a ver más.

Israel: ¿Dónde conoció a Ray Barretto?

Lou: A Ray lo conocí en las calles de El Barrio, también nos veíamos en la Unión. Yo fui director de una orquesta que se llamaba “La Orquesta del Monte” que fue una orquesta americana con ritmo cubano, allí tocó Sonny Rivera la batería, Sabú Martínez en las congas, entonces yo llamé por primera vez a Ray Baretto para que fuera a tocar conmigo. Lo que más recuerdo era su timidez, éramos todos unos muchachos, él era muy tímido y me decía: “No, yo no estoy preparado”, entonces yo le impulsaba: “Sino te atreves ahora, no tocas nunca”. Por fin se convenció y vino a tocar conmigo, Estuvo con nosotros como de dos a tres años. La banda no la podían pagar, era de un sonido ejemplar, tremendo, riquísimo.

Israel: ¿Cuál era el ritmo que más se tocaba en Nueva York para el momento en que usted ingresa a la escena musical?

Lou: Estaban las grandes bandas, estaba Tito Puente que era un ídolo, esta el furor de las orquestas típicas (Las Charangas), vaya, los violines fueron aquí un furor, todo el mundo andaba loco con la música típica. Es como todo, pasa la moda, pasa su época, y pasó. Cuando yo ví que las cosas estaban cambiando y el gusto del público estaba variando, yo desbande la agrupación y me fui para las montañas, con mis principales músicos, el bajo, el piano y la batería. Creíamos que allá arriba no había bailadores, estaba deprimido y lamentándome: “Ahora tocarle a estos americanos que no saben bailar”. Pero que sorpresa mi hermano, cuando llegue allá encontré que estos americanos, que en realidad eran judíos - americanos, como bailaban, como nos querían, donde nos ponían, muchacho, yo estaba en mi gloria. Pero bailaban de verdad, sabían los pasos, la separación.

Israel: Sorprende que lo que usted expresa, es una constante. En las diversas entrevistas que he realizado, siempre aparece la comunidad judío americana, en todas las esferas de la música latina, ya sea como empresarios, músicos, bailarines, espectadores o de alguna manera apoyando la música (y músicos) latina. ¿A qué se debe este factor?

Lou: Al principio no me daba cuenta de la simpatía del judío americano por la música cubana, después que analicé la música del medio oriente, observe que era muy similar a la música cubana, especialmente los tonos menores, ellos sentían la música como los hispanos, No solamente eso sino que aprendieron los pasaos de los bailes, pagaban para aprender. Luego que aprendían bailaban, eran hasta mejores que los hispanos. El judío en Nueva York, fue la comunidad que más apoyó la música hispana.

Israel: ¿Usted estuvo presente cuando el mambo, inundo las calles de El Barrio?

Lou: OH si, si. El mambo entro fuerte en NYC en el año de 1947, en efecto, yo me recuerdo, estaba en el Palladium y la gente estaba viendo a un famoso bailarín llamado Charlie Taylor, era un negrito muy amable, era sastre y bailador de primera clase. Todo el mundo lo estaba mirando, le hicieron una rueda, y la gente preguntaba: ¿Y eso qué es? Y otros respondían: "Esto es el Mambo, esto es el mambo, caballero", nadie sabía lo que era el mambo. Hasta por fin cuando los bailadores le cogieron el pulso, ahí fue donde el Palladium tomó fama y fue calificado como The Home of Mambo. Pero también junto a las grandes orquestas de mambo estaban las orquestas de Charangas. Johnny Pacheco tenía una Charanga, yo tenía mi charanga, estaba la orquesta Broadway, poco después apareció La Orquesta Novel.

Israel: A usted lo relacionan con Pacheco, ¿Cómo lo conoció?

Lou. A Johnny Pacheco lo conocí así. Eramos unos muchachos y andábamos juntos como dos pillos, por las calles de El Barrio, luego nuestra relación de músicos se estableció en la Unión, nos vimos allá, nos saludamos, y comenzamos hablar. También nos veíamos con mucha frecuencia en el Restaurante Asía el cual estaba ubicado, en la 54 o 52 Street con la octava avenida. Nuestros intereses eran bastante cercanos, dado a que tocábamos música cubana. Pacheco es un dominicano, pero es un cubano de corazón. Yo le decía: “Tú eres un dominicano convertido en cubano” y él se reía. Pacheco interpretó la música cubana hasta mejor que cualquier orquesta cubana. Tocó muy bien la flauta y algo que lo destacaba, siempre tuvo muy buenas orquestas. Pacheco tuvo buenas orquestas.

Israel: ¿Pacheco está con usted desde el principio de su carrera musical?

Lou. Sí, creó que nos iniciamos cuando formamos “Los Mamboleros”, después como cosas de muchachos cada cual formaba su orquesta, unos se iban otros venían. Yo me fui de “Los Mamboleros” y se desbando la Orquesta, entonces él se fue con Charlie Palmieri, posteriormente dejo a Charlie y formó su propio agrupación.

Israel. ¿En que instrumento se siente más cómodo?

Lou. Bueno cuando empecé a tocar me gustaba la batería, no obstante yo había estudiado piano y flauta, pero siempre me fascinó la batería. Caramba, con la batería no podía interpretar la música como yo quería, entonces le deje la sección rítmica a los “dromers”, como les dicen aquí. Entonces me fui a tocar la flauta de llaves y el piano, pero cuando las cosas se pusieron duras, y regresó la charanga me puse a tocar la flauta, el güiro y probé con el canto, no todo a la misma vez. En esta nueva ola me quedé en la flauta, aunque de vez en cuando me sentaba en el piano cuando quería tocarlo, le decía a mi pianista, “échate pa’ allá que voy a tocar un montunito, vaya, para descargar nada más”.

Israel. ¿Recuerda la época de la Pachanga? Coméntenos desde su punto de vista ¿Cómo fue el impacto de la pachanga en Nueva York?

Lou. La pachanga aquí en Nueva York fue un fenómeno equivocado, porque la pachanga original y la que popularizó Eduardo Davidson, fue un estilo como “merengueado”, o sea era una música que estaba en 2X4, (a continuación Lou tararea la tonada de Davidson) “tara, tirara, tatin, rara, tara, rara”, tiene un filin a merengue, ese fue la pachanga de Davidson. Aquí en Nueva York no fue así, la palabra pachanga en sí tiene un nombre muy fuerte, entonces aquí cogieron el Son Montuno y lo aceleraron un poco (Lou nuevamente pasa a tararear el estilo nuevayorkino de la pachanga) “que tin, que, tin, tin” entonces le llamaron pachanga, que era bien diferente al sonido original de Davidson, vuelve y te digo lo de Davidson era más merengue, más merénguela, e incluso no era un Son Montuno.

Israel: Parece ser por los comentarios que se han documentados, que la Pachanga tuvo su impacto, tanto que impulsó a varias orquestas y conjuntos a acoplarse a lo nuevo. Surgieron éxitos comerciales como los de Tito Puente, Tito Rodríguez, Randy Carlos, Al Castellanos y en especial Joe Quijano quien fuera famoso por aclarar la discusión entre Pachanga y Charanga.

Lou. Cómo no me voy acordar si yo estaba el medio de todo eso, yo peleaba con la gente, siempre peleando con la gente. Les decía: “Caballeros esto no es pachanga, lo que ustedes están tocan es Son Montuno”. Y no se pudo cambiar el nombre, se engancho el nombre de Pachanga y ahí se quedo. Al poco tiempo se engancho el Boogaloo, entonces la juventud le colocó el nombre en ingles. . .

Israel: ¿Por qué se engancho el boogaloo?

Lou: ¿Qué por qué se engancho el boogaloo?, porque aquí los muchachos entendían eso, podían relacionarse con las letras en ingles, entonces, le metían un swing a la música cubana, con letra en ingles, figúrate era una combinación muy linda y pegó.

Israel: He leído algunas apreciaciones con respecto del hibrido del Boogaloo, entre otras, que el Boogaloo surgió como una opción al desgaste del Mambo y la Pachanga. ¿Qué opina usted?

Lou: Bueno, el Boogaloo nunca, nunca, vaya nunca me gusto . . . porque yo sabía que era una cosa pasajera, porque el bailador tiene que tener variaciones.

Israel: ¿Qué piensa del termino Salsa, acuñado en los años 70’s?

Lou: La palabra Salsa . . . como decía Tito Puente “La Salsa no es más que música cubana, con otros aditivos”. Yo estaba de acuerdo con eso, éramos unos pocos, pero la verdad, cuando tú dices ¿Qué es salsa?, te preguntaran: ¿Qué es? , ¿Acaso es mambo?, ¿Es guajira, es cha cha cha, es son montuno, es danzón? , ¿Qué es salsa?, ¿Qué es lo que hace la salsa? Bueno se quedó la palabra Salsa, se pegó la palabra. Y muchos hicieron salsa, Charlie Palmieri, Eddie Palmieri, Pacheco, Pupi Legarreta, Joe Quijano, todos son buenos músicos, e hicieron buena música aportaron, pero uno se adapta a lo que está pasando, aunque a mí no me guste el termino salsa, pero bueno, si yo escribo un número, me digo vamos a llamarle salsa, porque está de moda. Tú no puedes pelear contra el éxito, si algo tiene éxito lo tienes que aceptar o salirte del cuadro. La salsa ha pegado, le gusta a la gente, con eso te lo digo todo, si al público le gusta, tú no puedes pelear contra eso, debes integrarte. La salsa es buena, pero no tiene definición, musicalmente es el mismo tiempo, hasta cuando vamos a seguir con eso. No era como antes que había variaciones, había la guajira y todos los ritmos que te mencioné. Con la palabra salsa, no hemos destruido los ritmos ― porque tú no puedes destruir los ritmos ―, pero hemos tapado como diez generaciones de músicos, la música cubana es bien sabrosa, pero la han tapado. Bueno si no sale otro ritmo nos vamos a quedar con la salsa o puede desaparecer y vamos a desaparecer todos (Lou ríe).

Israel: ¿Usted desmontó su orquesta típica y se integró al movimiento de la Salsa?

Lou: No, tú no puedes decir que me metí a la salsa, yo seguí tocando los ritmos cubanos.

Israel: Usted se mantuvo tocando en los 70’s, ¿se sintió acaso presionado por dicho movimiento?

Lou: No, yo seguí grabando, y grabé dos álbumes con Fania, Nuestra Herencia y De Todo un Poco que fue el número que salió en la película Derit Dance. Bueno yo seguí tocando, y poco después vi que la cosa no estaba buena, el tiempo va pasando mi hermano, entonces algunos músicos se mueren otros se van del país, se hace más difícil buscar músicos que expresen la música que tú quieres. Yo estaba con los violines ― ya aquí no se consiguen violines ―, en aquel tiempo que se tocaba música típica, más sin embargo no se encontraba pianistas que conocieran el género, los bajista andaban muy ocupados en otros grupos. Era difícil, no podías contar con un bajista norteamericano que te tocara, probablemente te podía dañar la noche, porque él no conoce los tumbaos, ni los guajeos de la música, se me hizo muy difícil, entonces yo forme un grupo pequeño y me fui a la montaña, como te dije, a Las Villas.

Israel: ¿Cuál eran los sitios más conocidos donde usted tocaba en Las Villas?

Lou: Yo tocaba en Grand Hotel, tres años en el Grooceni, en el Coches, en el Nevelin, vaya, en todos los hoteles que habían, todos los años me iba para allá.

Israel: ¿Qué músicos lo acompañaron?

Lou: Larry, un muchacho judío que tocaba el piano como un cubano, muy buen pianista, Mantilla, Rafy Carrillo, y otros. Era bien difícil encontrar músicos por las montañas, se encontraban músicos americanos que sabían tocar muy bien, pero desconocían los ritmos latinos, tenía que sufrir. Vaya, no tenían el sentido de la clave, no tenían el sentido de los acordes, cierres y efectos de la música cubana. Entonces uno se veía forzado a aguantar ciertas cosas porque no había otro remedio.

Israel: ¿Qué países solicitaron la presencia de Lou Pérez?

Lou: Yo nunca salí de los EE.UU., yo tuve dos ocasiones para visitar África, pero siempre había problemas con el dinero. Quería mi dinero aquí, asegurado, no quería que me pasara lo que le pasó a Machito en Colombia, que se quedaron allá todos los músicos, ¿se acuerda de eso?, pobrecitos, no se que problemas fue, pero parece que fue problemas de dinero. Yo aprendí de eso, yo apreciaba mucho a Machito, era con mi hermano, yo lo quise mucho y me dolió lo que le pasó. Machito era hombre muy sincero, muy honesto, simpático y agradable, nunca tuvo problemas con nadie, ni se le escucho una vulgaridad, qué Dios lo tenga en la gloria. Entonces el dinero no llegó de África.

Otro país fue Colombia, les dije que quería el dinero aquí en un banco, asegurado. Y me respondieron “bueno se lo vamos a mandar” y les dije “sí el dinero esta aquí yo voy”, y me dijeron “Es que aquí no pagamos así”.

No se si me perdí la oportunidad de visitar el país, pero es que yo no quise tomar el riesgo, vaya, de no tener dinero para pagarle a mis músicos.

Israel: A usted se le conoce mucho por el éxito “Bombón de Chocolate”, ¿Cómo fue que lo ideo?

Lou: Bombón de Chocolate, figúrate . . . bueno, tú me preguntas a mí, la verdad que no se como decírtelo donde salió eso. Un día hablando con un amigo me dice él: “Que las mujeres se tiraron al suelo, y no querían levantarse tuve que llevar unos bombones para que . . .” Eso me dio una idea, ahí fue donde salió “Bombón de Chocolate”. Luego le dije: “¿Qué fue que le distes, unos bombones de chocolate?”, el me respondió: “Sí, sí les di unos cuantos bombones”. Vaya los números que compongo por lo regular vienen de cosas de la vida, de cosas que pasa o de alguna tragedia de un amigo, a los amores perdidos o ganados, siempre busco una manera. El amor es un motivo para un bolero, para una guaracha o un son montuno busco un evento cómico, gracioso, vaya, o algo que la gente pueda relacionar el discurso con el número.

¿Quién no sabe que es un bombón de chocolate? Hasta el mundo entero lo sabe. Fue un hit muy grande en Senegal, ¿Por qué? Porque la palabra en francés es también « bonbon de chocolaté », Arbie Cost (?) que fue allá me dijo que fue fenómeno. Creó si no estoy equivocado que bombón es una palabra francesa, y chocolate es una cosa internacional, así que el número pegó, a parte de eso el número tenía mucho sabor.

Israel: ¿Qué otro tema considera usted fue un éxito?

Lou: Bueno, en 1972 grabé para el sello Parnaso Records un álbum que incluyó “El Reloj De Pastora” allí toca Chocolate Armenteros, luego seguí con un álbum charanguero donde grabé el éxito “Barrio”. “La Guantanamera” fue una de las mejores, pero hasta ahora el número que más me ha dado entrada monetaria fue “De Todo Un Poco”, que se usa en la película Dirty Dancing, la cual tuvo un éxito mundial. Todavía en la televisión la siguen tocando y los dos discos que produjo la película ganaron discos platino. Para mí fue mi mayor éxito monetario, y casualmente fue uno de los títulos de uno de los dos álbumes que grabé con Fania, ellos son la casa editora. En 1975 me cito “Pancho” Cristal para grabar el maravilloso álbum Fantasía Africana, este LP inició la firma de un contrato para grabar con la Fania, con ellos grabé Nuestra Herencia, y De Todo Un Poco”.

Israel: ¿Por qué su música pegó más en Nueva York y no en otros estados con alta concentración de ciudadanos cubanos, caso de Miami, donde la Orquesta Broadway, Fajardo, Belisario López entre otros, quizás visionando un criterio patriótico fracasaron?

Lou: La música cubana siempre tuvo impacto en este país, había mucha confusión, el bolero se le conoció aquí como rumba, déjate contar una historia que me pasó a mí, cuando yo empecé a tocar para el público americano, un señor me dice: “¿Lou puedes tocarme una rumba?”, yo oí la palabra rumba, yo arrancó con una rumba “quiriquitin, tin, quiquiritin”, el tipo se me queda mirando y me dice: “No, no más suave” entonces un muchacho me dice: “Lou él lo que quiere es un bolero”, entonces entendí.

Llegando a ¿por qué el país le gusta la música cubana?, yo considero que tiene cadencia, rítmica, es romántica, tiene todos los aspectos del sexo, el baile es un preludio al sexo, la gente no lo quiere creer pero es verdad. Nueva York por ser la meca del mundo, donde existe grandes concentraciones de ciudadanos de todas partes, tuvo aquí una gran acogida, hay más gente, existía más lugares de baile, muchas más orquestas, el efecto de la música cubana fue más impactante, infecto más. Además esta música encontró un ambiente propicio, el factor puertorriqueño. Para mí el músico puertorriqueño es uno de los mejores, acuérdate que allá en Puerto Rico los músicos estudian, parecido al sistema cubano, tu no puedes tocar un instrumento, primero te enseñan a conocer las partituras, son estrictos y debes aprender las escalas verbales y luego te dan el instrumentos. Los músicos puertorriqueños son excelentes. Están a la par de los músicos cubanos, yo conozco muchos de ellos que son increíbles. Buenos músicos y dedicados.

Israel: Teniendo en cuenta su pasado musical y que compartió con muchas buenas orquestas ¿Cuáles orquestas son de su preferencias?

Lou: Aquí en Nueva York admiré un montón de ellas, pero Tito Puente fue algo especial, me gusto también Tito Rodríguez, ambos tocaban la música con buenos arreglos, la orquesta de Machito, ni hablar, yo era un niño cuando Machito arrancó aquí, ellos ensayaban en un local que quedaba en la 110 y San Nicolás, era un segundo piso. En el primer piso existía un restaurante “Little Arena” y yo me sentaba a oír esa orquesta, en definitiva los tres, eran lo mejor que tenía Nueva York. Después los conjuntos unos dos o tres. Bueno espera, aquí no se desarrollaron mucho conjuntos, existían grupos pequeños o tremendas bandas, yo no me acuerdo muchos de los conjuntos.

Israel: ¿Y el Sexteto La Playa?

Lou: Bueno, si, si pero era un sexteto, fueron muy buenos, tuvieron muchos éxitos, yo conocí a Payo Alicea, su director y a las mujeres, entre ellas María Alicea, fueron amigos míos.

Israel: ¿Conoció a Belisario López?

Lou: Me alegra que me hayas hablado de Belisario López, quiero que sepas cuando murió Belisario López, su hijo quien fungía de director, me llamó para que le tocara su último baile, su último contrato. Eso para mí fue vaya, imagínate a mí tocando para la orquesta de Belisario López en su último baile. Me sentí un poco extraño, las personas sabían que remplazaba al maestro Belisario López, fue para mí un honor y además algo sentimental. Sus músicos sabían que después de ese toque quedarían sin trabajo, en efecto, ya se habían acabado los contratos.

Israel: El maestro Eddy Zervigón me comentó que Belisario López lo llamó para que lo reemplazara la noche antes de su muerte, dado a que se sentía muy mal, él estaba bastante enfermo y afectado de su único pulmón, la actuación fue en el club Cubano Interamericano.

Lou: Si, cuando yo toqué con la orquesta de Belisario López este ya había muerto. La orquesta tenía muchos compromisos con personas que le habían dado el depósito. Entonces me parece que Eddy toca cuando él aún estaba enfermo. Mi toque con la orquesta de Belisario López fue en el Broadway Casino, aquí en Nueva York.

Israel: ¿Lou En la actualidad usted sigue componiendo?, he leído que Graciela va incluir algunas composiciones en su nuevo CD.

Lou: Graciela va a sacar ese CD este mes (enero de 2004), uno de los números que me grabó fue el bolero “Quién Eres Tú”. Un bolero que lo cantó lindisimo, con el sentimiento que sólo lo hace Graciela, yo espero que la gente lo apoye, estoy muy emocionado, Graciela le pone sentimiento a los boleros.

Israel: ¿Para quién más está componiendo?


Lou: Si, yo tengo para todos, son cerca de 500 composiciones que están listas y preparadas. Tengo son montunos, cha cha cha, boleros y guaguancó. Hace poco me grabó una cantante de nombre Tamara Torres, me grabó 11 números, te voy a dar un CD para que te lo lleves, y lo oigas en casa. Sigo, sigo componiendo hasta que no pueda más.

Israel: ¿Están sus composiciones más orientado al bolero?

Lou: Tengo unos guaguancos y unos son montunos además algo de lo que llaman salsa, me gusta bailar y conozco al bailador.

Israel: Tengo entendido que usted interactúa mucho con Graciela en el lugar donde ella vive, se me informó que usted toca el piano mientras ella canta.

Lou: Graciela y yo somos amigos, yo voy allá y toco el piano, precisamente cuando ella quiere grabar o se quiere aprender un número, yo me siento con ella para que tenga una idea de lo que quiere hacer. El lugar queda en el primer piso del edificio donde ella vive, allí hay un salón donde se reúnen las personas retiradas, yo tocó por las mañanas y lo hago también en dos o tres centros aquí en Nueva York. Para mi es un placer porque son gente muy agradecida, a veces me toca tocar música americana, porque el público es diverso, hay americanos y latinos, por lo que divido mi música para que no se me “reviren”.

Israel: ¿Lou usted escucha la música que al momento se produce en Cuba? y ¿Qué orquestas le simpatizan?


Lou: Sí, yo conozco unos cuantos de ellos que han venido aquí, dado a que no se puede ir a Cuba, uno de ellos fue Cubanismo me hice muy amigo del pianista y del baterista, pero no tengo la ocasión para conocerlos a todos, ellos llegan aquí, tocan en un lugar, pero no se quedan un tiempo apreciable para conocerlos. Yo fui a ver la Orquesta Aragón cuando vino a Nueva York, no recuerdo el nombre del flautista, caramba, que me perdonen pero me pareció maravilloso, me sorprendió que estaba tocando una flauta de sistema (llaves) y comparándolo con el sonido de la de madera, el sonido que producía era igual a la de madera, me quedé frío ― tú sabes yo tocó la flauta de sistema ―, él la tocó muy sabrosa.

Israel: ¿Por qué encuentra más cómodo tocar la flauta de llaves y no de madera?

Lou: A mi me gusta tocar la flauta de sistema, la razón es que aquí hay que tocar de todo mi hermano, entonces la de sistema tiene una textura más grande que la de madera. La flauta de madera es más aguda y es difícil de tocar, no es fácil, exige más esfuerzo y tienes problema con ella cuando viene el tiempo de invierno, ya que cuando tocas en un lugar está caliente, cuando sales del lugar esta frío y la madera puede partirse, es un problema, la de sistema absorbe el calor igual que el frió sin problemas, por eso prefiero la de sistema.

Israel: Usted tuvo en su agrupación al maravilloso cantante Rudy Calzado, ¿Dónde conoció a Rudy?

Lou: Rudy, Rudy fue muy buen amigo, hoy no está con nosotros, Dios lo tenga en la gloria mi hermano, él cantó conmigo en el LP “Para la Fiesta Voy” y si no me acuerdo él también está en el tema de “Bombón de Chocolate”, estaba en el coro, garantizado que estaba en el coro, no recuerdo donde lo conocí, quizás fue en la unión o por algún sitio.

Estoy orgulloso porque la gente que ha grabado mi música, es grande se puede contar a Machito, Graciela, Pacheco, Tito Puente, Vicentico Valdés, Celio González, Santos Colón, Julio Gutiérrez, Rene Touzet, Roberto Ledesma y muchos cantantes sur americanos, como Samuel Del Real, él me grabó cinco números. Sigo escribiendo mi hermano, tengo una lista grandísima.

Israel: Cuéntenos la anécdota que usted tuvo con unos diplomáticos africanos, que lo reconocieron por ser usted el compositor de “Bombón de Chocolate”.

Lou: Bueno, fue un día que estaba tomándome un café, vaya, o almorzando, entraron tres individuos morenos, bien vestidos, muy elegantes, los tres eran altos, se sentaron y uno de ellos le preguntó al camarero: “¿Es aquel Lou Pérez?”, él no sabía como responderle, fue donde yo estaba y me pregunto el nombre, yo le dije: “Sí, soy yo, dile que soy yo”, el camarero supuso que me venían a buscar por otra cosa, figúrate. Cuando el camarero les dijo que sí, se pararon los tres, vinieron donde mi y me dieron las manos, entusiasmado me dijeron en un ingles con acento francés: “Señor, usted es quién toca Bombón de Chocolate, magnifico álbum”; tú sabes en Senegal hablan francés y bueno ellos encantados de la vida con Bombón de Chocolate y se rieron conmigo, figúrate hasta me pagaron el almuerzo.

Israel: ¿Usted recuerda para qué tiempo fue el suceso?

Lou: Hay mijo, eso fue como para 1969 o 1970 por ahí.

Israel: ¿En que lugares tocó en Nueva York?

Lou: Dime donde no he tocado. Toqué en el “Palladium”, “Manhattan Center”, “Roseland Ballroom”, “The Waldorf Astoria”, “Taft Hotel”, “Château Madrid”, Broadway Casino”, “Caborrojeño”, “el Bronx Casino”, fuimos la primera orquesta de sonido típico que tocó en la calle Bourbon en New Orleans, en un lugar que se llamaba “El Sombrero”, toque tres por semanas. En realidad fuimos a una convención de neveras, estábamos por el día tocando en la convención y por la noche no sabíamos que hacer, entonces fuimos a varios lugares a proponer nuestra música y me preguntaron: “What music you play?” (¿Qué música tocan ustedes?), yo les respondí “Cuban music” (música cubana), entonces dijeron “Ok come in” (Ok entren). Figúrate, estábamos haciendo el trabajo de día con una paga de $300 diarios por músicos, era una convención de millonarios, de neveras, aires acondicionados y televisores.

Israel: ¿Cuál fue el mejor momento de su orquesta?

Lou: Para mi todo fue importante. Recuerdo cuando presente el nuevo ritmo bombón en el canal 5 de la televisión de Nueva York, y quien me acompañó fue el maestro Miguelito Valdés, Miguelito fue uno de los cantantes que no le dieron lo que no se merecía, fue una estrella a la par de Celia, yo nunca entendí porque nadie lo capitalizó para hacerlo una estrella en el ambiente de esta ciudad. Él vino aquí a Nueva York siendo una estrella, actuó en películas, cantó Babalú, fue el principal cantante de la Orquesta Casino la Playa, luego estuvo con Xavier Cugat la orquesta número uno para ese tiempo, ya bien conocido Miguelito llegó a Nueva York y no se que paso, no entiendo la mentalidad de aquí, lo dejaron sólo sin hacer un esfuerzo, imagínate apreciar en una pantalla (el cine) a Miguelito y Celia cantando en duo, eso es espantoso, que pareja, eso esta fuera de serie, increíble mi hermano, pero nunca llegó a ser. Bueno, después de todo eso, llegamos a tocar en el “Roseland” donde también presenté el “nuevo ritmo bombón”, estuvieron las parejas disfrutando, la televisión nos grabó y salimos por el canal 5. Pero no pasó nada, nadie quiso continuar con eso, nadie impulsó el nuevo ritmo, el nuevo baile, yo no entiendo porque, pero nada pasó. Siempre decía aquí en Nueva York hace falta un nuevo baile, no podemos contar con Cuba, ya Cuba está cerrada, en efecto, de Cuba no nos llegaba nada. Hice un esfuerzo con “El Bombón”, Migelito lo cantó y lo bailó, estaban las cámaras del canal, unos bailarines famosos que lo aprendieron y lo presentaron allí, yo considero que este fue uno de los momento más memorable de mi carrera. Vaya, son muchos, como cuando toque en el “Palladium” por primera vez, cuando toque en la montañas o “Catskill Mountains”, cuando empezaron los primeros bailes aquí en Nueva York. Así que son diferentes historias, una no es más que la otra, siempre hay un balance, al final todo se nivela.

Israel: ¿Cuántos hijos tienes?

Lou: Tengo dos hijos, Louis Jr., y Ronald. Louis Jr., es profesor de la Universidad de North Carolina en Chapel Hill y tiene escrito varios libros, entre ellos uno cuyo titulo es: On Becoming Cuban: Identity, Nationality, And Culture (Chapel Hill: UNC Press, 1999). (Llegar A Ser Cubano: Identidad, Nacionalidad y Cultura) y otro Winds Of Change (Vientos de cambio). Ronald es Vicepresidente de una Corporación de Análisis de Computadoras.

Israel: ¿Lou que más puedes agregar?

Lou: Mi música también aparece en muchos comerciales de la TV, tales como “V8”, “McDonalds”, “Burger King”, y en las películas Popi, Eddy Duchin Story, Ghostbusters, y en la Soap opera One Life To Live. He arreglado para los comerciales de la cerveza “Schaefer” y las famosas sopas “Campbell”.